por Roy

mormon-bible-bookLa Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, comúnmente llamada la Iglesia Mormona, toma a la Biblia como parte de sus santas escrituras, la considera sagrada, y sabe que es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente. La Iglesia alienta a todos a estudiar las enseñanzas de los antiguos profetas y del Salvador. También amonesta a sus miembros a esforzarse por aplicar las enseñanzas encontradas en sus vidas. La palabra “biblia” es de origen griego, derivada de ta biblia, que significa “los libros”. Es como una biblioteca divina la cual está compuesta de muchos libros más que ser un solo libro.

Las enseñanzas más importantes de la Biblia comprenden el evangelio, la vida y el ministerio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Hay muchos versículos de la Biblia que ilustran al Señor Jesucristo y Su evangelio tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, Isaías habla de la venida de un Mesías en el meridiano de los tiempos para ser el Salvador del mundo. También dijo, “Y saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el espíritu de Jehová: espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Y su deleite estará en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos ni reprenderá por lo que oigan sus oídos, sino que juzgará con justicia a los pobres y decidirá con equidad a favor de los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el aliento de sus labios matará al malvado. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad será el ceñidor de su cintura” (Isaías 11:1-5).

Si estudian la Biblia, encontrarán que hay muchos versículos que hablan sobre el Salvador Jesucristo.
El Libro de Mormón, el cual es sostenido por la Iglesia SUD (LDS por sus siglas en inglés) como otro testamento de Jesucristo, ayuda a la Biblia a esclarecer algunas verdades preciosas. Por ejemplo, el Salvador mencionó las otras ovejas que tenía: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; a aquéllas también debo traer, y oirán mi voz, y habrá un rebaño y un pastor” (Juan 10:16). Poco después de Su resurrección durante Su ministerio con los nefitas en el Libro de Mormón, Jesús dijo, “Ni en ningún tiempo me ha dado mandamiento el Padre de que les hablara concerniente a las otras tribus de la casa de Israel, que el Padre ha conducido fuera de su tierra. Sólo esto me mandó el Padre que les dijera: Que tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo yo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño y un pastor. Ahora bien, por motivo de la obstinación y la incredulidad, no comprendieron mi palabra; por tanto, me mandó el Padre que no les dijese más tocante a esto. Pero de cierto os digo que el Padre me ha mandado, y yo os lo digo, que fuisteis separados de entre ellos por motivo de su iniquidad; por tanto, es debido a su iniquidad que no saben de vosotros” (3 Nefi 15:15-19).

La Biblia es uno de mis libros favoritos, y me encanta estudiar la Biblia junto con las demás santas escrituras. Me gusta estudiar la vida del antiguo pueblo del convenio, sus pruebas así como sus bendiciones, mientras luchan por seguir los mandamientos de Dios. Si hacemos un hábito de estudiar las santas escrituras, estoy seguro que nuestras vidas se volverán más significativas, y también encontraremos que Dios ha preparado un plan maravilloso para nuestra salvación. También nos empezaremos a dar cuenta de que nuestras pruebas o dificultades en la vida no son más que un pequeño momento y que cosecharemos las bendiciones de recompensas eternas si continuamos guardando los mandamientos de Dios.